El trigo puede ser un presagio de un alto el fuego y de la paz. El acuerdo ya es un cierto alto el fuego marítimo, aunque Vladímir Putin ha querido indicar con el bombardeo que dependía exclusivamente de su voluntad. La superioridad marítima de Moscú y su derecho de inspección le permiten modular el flujo de cereales en el mar Negro e incluso interrumpirlo, de forma que con la propaganda en una mano y el grifo del suministro en la otra fácilmente puede devenir un instrumento para la estrategia bélica de Putin, y especialmente para colocar a Volodímir Zelenski en una posición de desventaja en la negociación de la paz. Evitarlo estará en manos de los aliados de Ucrania, en la medida en que mantengan su solidaridad con Kiev, su unidad en las sanciones y el suministro al ejército de Ucrania de las armas que le permitan seguir resistiendo a la invasión.